Rallar el limón sobre el azúcar y mezclar. Reservar.
Añadir el zumo de la naranja a las pasas. Reservar.
En el robot de cocina con la pala batir la mantequilla. Cuando esté bien esponjosa añadir el azúcar hasta que esté bien incorporado y esté cremoso.
Añadir los huevos de 1 en 1, batir bien antes de incorporar el siguiente.
Tamizar todos lo ingredientes secos: harina, polvo de hornear, canela molida, clavo molido y la sal. Reservar.
Añadir a la masa batida la vainilla y la mermelada de frambuesa. Batir hasta que esté homogéneo.
Añadir la harina poco a poco y batir lo justo hasta integrar en la mezcla.
Incorporar la leche para aligerar la mezcla. Batir.
Tapar la mezcla con film y reservar en la nevera hasta que endurezca. Mínimo 2 horas, mejor de un día para otro.
Formar bolas de 50 gramos con la masa. Resevar en la nevera si está demasiado blanda las bolas, hasta que estén duras al tacto. También se pueden congelar y hornearlas más adelante.
Calentar el horno a 160 - 170 ºC.
Si las bolas están duras, chafar con la palma de la mano sobre la mezcla de avellanas y chocolate, e ir colocándolas sobre una placa con papel de horno y separadas entre sí porque se expanden en el horno.
Hornear a 160 ºC, unos 12 minutos, calor solo abajo. Hasta que veas que la superficie casi no brilla.
Sacarlas, dejarlas en la bandeja unos 10 o 15 minutos. Después pasar a una rejilla para que se enfríen por completo.